Parece un verso o un juego de niños, aunque en un entorno de manejo de materiales es aconsejable también que "no te muevas de tu sitio". Un ejemplo de ello son los conductores de carretillas elevadoras. Si por cualquier motivo abandonan el asiento con la carretilla en marcha, pueden poner en riesgo su vida.
Incluso con la carretilla detenida puede ser peligroso. Por ejemplo, si el conductor decide ponerse de pie y levantar el brazo a través del mástil para enderezar un palet. Sin darse cuenta, puede accionar una de las palancas del mástil.
Por este motivo, la legislación obliga al conductor a utilizar un cinturón de seguridad. El cinturón y, en otros países, un instrumento admitido que mantenga al conductor dentro del armazón de la carretilla, garantiza que este no quede atrapado si la carretilla vuelca.

Situaciones peligrosas

Pero incluso cuando no existe riesgo de vuelco, es imprescindible que el conductor permanezca sentado.
Para incrementar la seguridad y garantizar dicho requisito cuando la carretilla elevadora está en marcha, suele estar equipada con un interruptor o botón de presencia. Por lo general, este interruptor se encuentra debajo del asiento. Desconecta de inmediato la carretilla cuando el conductor abandona el asiento durante la marcha. Por ejemplo, el conductor puede sentirse indispuesto. En este caso, la carretilla se detiene automáticamente de manera segura.

Interruptor de presencia inteligente

El interruptor de presencia no es una característica de seguridad nueva. Ahora, sin embargo, sus funciones son más avanzadas. Tomemos, como ejemplo, la característica PDS de las carretillas elevadoras Cat®. PDS son las siglas de “Presence Detection System”. Este sistema avanzado garantiza —para decirlo de manera sencilla— que la carretilla no funcione si no hay un conductor que ocupe el asiento. Pero incluye aún más. No solo hace que sea imposible conducirla, sino que también desactiva las funciones hidráulicas. El sistema PDS+ incluye también una característica que impide el retroceso, por ejemplo, en una rampa, y un freno de estacionamiento automático.
¡La seguridad primero!