En la actualidad, las principales fuentes de energía para las carretillas elevadoras contrapesadas son el motor de combustión interna (diésel o GLP) y la electricidad con batería (plomo-ácido o iones de litio). Nosotros y nuestros concesionarios suministramos carretillas elevadoras en todas estas categorías, por lo que podemos asesorarle de forma objetiva sobre la mejor elección. Visite nuestra página Fuentes de energía para obtener información más detallada.

Carretillas contrapesadas eléctricas

En el mercado actual, se observa una clara tendencia hacia las carretillas contrapesadas eléctricas. Nuestras carretillas elevadoras eléctricas pueden igualar a las diésel y de GLP en resistencia y durabilidad, pero con las ventajas añadidas asociadas a la electricidad. 

Entre las ventajas de las carretillas elevadoras contrapesadas eléctricas se incluyen el nivel cero de emisiones, una mayor eficiencia energética, un mantenimiento más sencillo y económico, un valor y una vida útil muy largos, una gran potencia, el control inteligente, las opciones de programación, los excepcionales niveles de seguridad, agilidad, ergonomía y confort y el TCO (coste total de funcionamiento) inferior. 

Puede elegir entre baterías de iones de litio (Li-Ion) o de plomo-ácido. Una ventaja clave de la tecnología de Li-ion es la posibilidad de utilizar la carga rápida de oportunidad para trabajar sin interrupciones. La batería de Li-Ion también destaca por su mayor vida útil, una eficiencia energética superior, un mayor tiempo de funcionamiento y un alto rendimiento constante durante todos los turnos, sin mantenimiento rutinario y sin riesgos de fugas de gas o ácido. 

Las baterías de plomo-ácido siguen siendo la mejor opción en muchas aplicaciones, y su tecnología sigue mejorando. Las razones para apostar por las baterías de plomo-ácido pueden ser la familiaridad con la tecnología, el menor precio de compra de la batería, el coste de instalación inferior y la mayor capacidad de reciclaje. 

Carretillas contrapesadas diésel

Las carretillas elevadoras diésel siguen teniendo un papel protagonista en las operaciones de manipulación de materiales. Sus niveles de emisiones siguen mejorando, aunque es evidente que son más adecuadas para aplicaciones exteriores. También estamos observando una mejora continua de su eficiencia en el consumo de combustible. 

Entre sus ventajas destacan el rápido repostaje, en comparación con los tiempos de carga de las carretillas elevadoras eléctricas. Además, pueden utilizarse en lugares de trabajo que no dispongan de conexión a la red eléctrica. Permiten ahorrar espacio en cuanto a zonas de mantenimiento, ya que no hacen falta salas de baterías ni instalaciones de carga. Los precios de compra inferiores son otro atractivo. Como ha quedado demostrado tras muchos años de experiencia, las carretillas elevadoras diésel son capaces de resistir las condiciones más duras. Algunas están expuestas a la intemperie de forma permanente. La familiaridad con su uso, gestión y mantenimiento es otro motivo de peso para seguir confiando en el gasóleo. 

Carretillas contrapesadas de GLP

Las carretillas elevadoras de GLP, propulsadas por gas licuado de petróleo, ofrecen una alternativa interesante. Con unos niveles de emisiones inferiores a las carretillas elevadoras diésel, pueden utilizarse en muchas aplicaciones tanto en interiores como en exteriores. Su tecnología sigue avanzando y permite disfrutar de un consumo de combustible más eficiente y de unas operaciones más limpias y silenciosas. 

Al igual que las carretillas elevadoras diésel, su repostaje es rápido, sin necesidad de instalaciones de mantenimiento de baterías ni largos periodos de carga. Son ideales para lugares remotos sin acceso a la red eléctrica, ya que las bombonas de gas son relativamente fáciles de suministrar. Y, en comparación con las carretillas elevadoras eléctricas, los precios de compra inferiores representan otra ventaja. Las carretillas elevadoras de GLP son una opción de eficacia probada, duradera, fácil de usar y popular.