Los escáneres y recogepedidos de tecnología avanzada potencian la eficiencia en el almacén

Mark Nicholson

De todos los procesos que tienen lugar en un almacén, la recogida de pedidos es, con frecuencia, el más costoso en lo que se refiere al tiempo consumido por el personal. Mark Nicholson analiza algunos avances en las tecnologías de lectura de códigos de barras y en el diseño de las carretillas recogepedidos que permiten ahorrar tiempo y aseguran un aumento de los beneficios al agilizar el flujo de trabajo.

Las etiquetas con códigos de barras llevan años usándose en el almacén para incorporar información básica en productos y paquetes. Con la ayuda de lectores de mano, el personal encargado de la recogida de pedidos puede asegurarse de que, efectivamente, recoja los artículos correctos. Los códigos de barras permiten además realizar, en cualquier momento, comprobaciones adicionales sobre las mercancías entrantes y salientes. En muchos casos, las etiquetas se leen automáticamente mediante lectores montados sobre una cinta transportadora.

Uno de los problemas más comunes es que, en ocasiones, el lector no logra descifrar el código de barras. Ello obliga a extraer el artículo para repetir la lectura. Si esta vuelve a fallar, alguien tendrá que teclear la información manualmente, o crear y colocar una nueva etiqueta. Todo ello lleva su tiempo. En el contexto de un almacén que gestiona miles de artículos al día, este tiempo se traduce pronto en importantes pérdidas.

Los trabajadores que operan recogepedidos de bajo nivel se enfrentan a situaciones similares. De hecho, suelen pasar más tiempo caminando o conduciendo que recogiendo los artículos. Uno de los objetivos principales de los diseñadores de carretillas es acelerar los movimientos del operador entre recogidas.

Lectura avanzada basada en imágenes escaneadas

Hasta hace poco, los lectores de códigos de barras solían funcionar mediante láser. Ahora, por medio de una tecnología similar a la de las cámaras digitales, existe la opción de basar la lectura en imágenes. A diferencia del lector láser, lo que hace el lector digital es capturar una imagen del código de barras. Con ayuda de su software, puede interpretarla e incluso resolver las confusiones causadas por las imperfecciones en el código.

Un lector láser puede ser incapaz de leer los códigos de barras si estos se encuentran dañados, distorsionados, mal impresos, oscurecidos por material reflectante o mal colocados. El lector por imágenes reduce el número de fallos de lectura derivados de este tipo de factores.

En alguna ocasión, incluso los lectores por imágenes tendrán dificultad para leer algún código de barras. Cuando esto suceda, el operador podrá ver en tiempo real la imagen capturada por el lector, lo que seguramente evidenciará la causa del problema. De deberse, por ejemplo, a un bajo nivel de tinta en la impresora, podrá corregirse rápidamente. Además, las imágenes podrán archivarse para analizarse posteriormente, identificar la raíz del problema y mejorar el rendimiento del etiquetado. El lector por imágenes también permite realizar análisis más exhaustivos de los códigos de barras recopilados para informar y adecuar la estrategia de negocio.

En comparación con sus predecesores láser, los lectores de códigos de barras por imágenes más avanzados de hoy ofrecen otras ventajas importantes. Pueden leer los códigos de barras en cualquier dirección, sin necesidad de que las etiquetas se encuentren en una posición u orientación específicas. Asimismo, pueden leer varios códigos de barras simultáneamente en los paquetes. Además de códigos de barras unidimensionales, compuestos de líneas finas y gruesas, pueden también leer información bidimensional como códigos Data Matrix y QR.

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